En Sapore no solo comerá delicioso, sino que lo atenderán como de la familia.

Sappore Trattoria

Sapore Trattoria está en avenida segunda, 100 al oeste de Caja de ANDE. Foto: Eyleen Vargas.

David Eminente llegó de Roma a Costa Rica con sus recetas bajo el brazo. En marzo del 2013 abrió las puertas del que, probablemente, sea en la actualidad –para mi gusto– uno de los mejores restaurantes italiano en nuestra capital: Sapore Trattoria.

Si anda en San José (o en Curridabat, donde hay otro Sapore que abrió cinco años después del primero) y siente la necesidad de saborear un pedazo de Roma, este es el  lugar al que acudir. En Sapore no solo comerá delicioso, sino que lo atenderán como de la familia.

David Eminente, propietario de Sapore.

David Eminente, propietario de Sapore. Foto: Eyleen Vargas

La consigna de David siempre ha sido “todo hecho en casa”; por eso los sabores de su restaurante saben a la comida de la mamá. Y no contento con preparar todo en casa, tiene una tienda gurmé llamada Bottega del Gusto, donde vende productos importados y artesanales, como salsa de tomate de la casa, pasta, quesos frescos, y embutidos curados, entre otras piezas de un selecto inventario.

Sapore se lleva a casa

Sapore se lleva a casa. Foto: Eyleen Vargas.

A Sapore no solo se va a comer delicioso, sino a antojarse de productos artesanales de calidad para cocinar en casa.

Gracias a la invitación de una amiga, amante de Sapore, El Gastronomista, llegó a este restaurante capitalino, con un ambiente y decoración italiana y acogedora.

Clásico ambiente acogedor.

El salón respira un ambiente acogedor. Foto: Eyleen Vargas.

El periplo lo empezamos con una pizza, recomendación de Marco Nicoli. “Esta no es la más pedida, pero es de las mejores”. Y entonces a la mesa llegó la pizza amatriciana, una pizza con salsa de tomate natural, ligeramente picante, con guanciale (cachete de cerdo) tostadito y crujiente, queso pecorino y para llegar a la cima del sabor, unas lascas de queso parmesano.

Ir a lo seguro: pizza

Ir a lo seguro: pizza amatriciana. Foto: Eyleen Vargas

El sabor es ligero hasta que una ola poderosa por los pedacitos de guanciale. Entonces, sucede una explosión de sabor en la boca, la pasta de la pizza delgada y crujiente; una pizza que merece ser de las más pedidas.

Calamares como abreboca

Calamares como abreboca. Foto: Eyleen Vargas

Después seguimos con los calamari alla romana, unos aros de calamar pintados de dorado gracias a una fritura uniforme, acompañados de una gustosa salsa de tomate natural y gajos de limón. Si no saben qué pedir, esta es la que recomiendo a quienes visitan por primera vez Sapore.

Clásico de clásicos: pasta carbonara

Clásico de clásicos: pasta carbonara. Foto: Eyleen Vargas

Llegó el momento del plato fuerte. La especialidad es hacer frente a sus ojos la pasta a la rueda. Tienen tres opciones a elegir: spaghetti alla carbonara, scialatielli all’amatriciana y le vere fettuccine alfredo. En nuestro caso quisimos probar la pasta más famosa de la cocina romana: spaghetti alla carbonara.

Darling Centeno ejecuta el rito con maestría.

Darling Centeno ejecuta el rito con maestría. Foto: Eyleen Vargas.

Desde la cocina se aproxima Darling Centeno a nuestra mesa; se nota en los ojos que está sonriendo, a pesar de la mascarilla. Ella es la estrella en estos momentos. Ella nos va a preparar la pasta en vivo en un show que empieza con el raspado del queso parmesano, sigue con el perfume del fuerte y aromático licor de uva italiano, la grappa: prosigue el show con verter sobre la rueda de queso la pasta cocinada al dente… mientras tanto, el guanciale salta en el sartén, al tiempo que impregna el salón con ese olor delicioso de la grasita de cerdo.

Sigue el ritual: la pasta rebosante en queso parmesano se pasa al sartén, se baja el fuego y Darling agrega dos yemas de huevo, pimienta fresca y los mezcla con suaves movimientos ondulatorios para conseguir una salsa cremosa. Por último, sirve la pasta en el plato con unas finas lonjas de parmesano y… ¡a disfrutarlo se ha dicho!

Su textura es sedosa, con notas crujientes y umami que se queda en el paladar. ¡No quiero que esa sensación acabe nunca!

La pasta carbonara

La pasta carbonara se hace frente a sus ojos. Foto: Eyleen Vargas

El chef David nos tenía una sorpresa. No podíamos irnos sin probar los raviolis ossobuco, una pasta fresca rellena de esta parte de la res en salsa de queso. Los ravioles estaban al término perfecto, la carne suavecita y con un sabor profundo; un detalle que me pareció importante fue la presencia del hueso con su tuétano, que además de aportar una nota extra al plato, da también un hermoso emplatado.

Otro clásico

El ossobuco empapa de sabor los ravioles. Foto: Eyleen Vargas

Para terminar nuestro almuerzo probamos un semifredo al torrone, un cremoso helado con una capa de crujiente turrón, una maravillosa combinación de texturas y de sabor.

Postre a la altura

Sin duda, el postre a la altura. Foto: Eyleen Vargas

En cuanto a bebidas probamos el vino tinto de la casa, delicioso, con la temperatura correcta, y, además, tienen una variedad de cervezas artesanales importadas de la región de Borgorose, Italia.

Cerveza italiana

Cerveza italiana: más italiano, imposible. Foto: Eyleen Vargas

No faltó nada en este recorrido por la comida romana en Sapore Trattoria… bueno, puede que solo ver el Coliseo… el resto fue satisfacción y felicidad, eso que provoca la buena comida italiana, eso que provoca Sapore Tratoria.

Sapore Trattoria Curridabat, frente a Plaza Freses, teléfono 4701-9561.

Sapore Trattoria San José centro, 75 metros oeste de plaza de la Democracia, teléfono 2222-8906.

Menú con precios: https://www.saporetrattoria.com/menu