Renovar, crecer, aprender, mejorar, innovar y disfrutar el camino. Esta es la filosofía que hay detrás del proyecto El Gastronomista.

Renovar, crecer, aprender, mejorar, innovar y disfrutar el camino. Esta es la filosofía que hay detrás del proyecto El Gastronomista. Hay, luego, una serie de principios de trabajo, éticos y metodológicos que dan estructura formal a la creatividad y a la búsqueda perenne de una buena comida.

Para quienes no lo saben, este proyecto nació hace casi tres años en ‘La Nación’ bajo el nombre de ‘Coma y Punto’. Era un blog en nación.com en el que, principalmente, hacía reseñas de restaurantes, de comida.

Ahí nacieron algunos artículos que marcaron tendencia (la guía del chifrijo, de los restaurantes orientales de SanJosé etc.) y también formas de trabajar producto de mi aprecio por la comida, por la cultura gastronómica y por la curiosidad de entregar un producto informativo que fuera entretenido y me permitiera combinar algunos de mis intereses intelectuales. Estudié periodismo, literatura latinoamericana y gastronomía; además, en los últimos tiempos me he aficionado mucho a la fotografía y por asuntos laborales le entro al video y a la edición, así que trato de sacarle provecho a las herramientas que he ido acumulando.

Luego, mudé el blog a Crhoy.com y al final me decidí por emprender el camino por mi cuenta. Y en esto estamos.

Mi punto de vista se basa, también, en mi experiencia como restaurantero. He tenido dos pequeños empredimientos: uno de pollo asado y otro muy exitoso que se llamó Chángüiche, junto con un buen socio y amigo.

Tener socios a veces es difícil, pero también puede ser la única manera de crecer. Creo, como le sucedió a don Quijote y a Sancho, que el proceso dialógico como ruta del crecimiento es una de las maneras más ricas de mejorar.

Por eso, a este hermoso proyecto se incorporó hace ya un par de meses mi amiga Eyleen Vargas. Eyleen es una extraordinaria fotógrafa, con una larga carrera profesional, y –no podía ser de otra manera– es una gastronomista por vocación natural.

Ella estudió cocina en la misma escuela que yo y, aunque ya nos conocíamos por coincidencia laboral, fue la comida lo que nos ha unido. Su incorporación como par al proyecto le ha dado dinamismo, amplitud y mayor calidad. Eyleen es una persona que reta constantemente a mejorar el producto y de eso va esta nota.

Gracias a una gestión de Eyleen, se ha incorporado también como consultor, mas sobre todo como amigo, Edson Brenes, de Massive Branding Costa Rica, una agencia especializada en branding y estrategia de mercadeo para empresas gastronómicas, a quien le debemos el maravilloso trabajo que vengo a presentar a continuación: nuestro nuevo logo.

Este nuevo rostro resume lo que decimos en El Gastronomista: recomendamos solo lo que de verdad nos gusta. Y les explico qué significa esto. Nuestro modelo de negocio no se basa en que un restaurante nos pague por hablar bien de él. No. Nosotros, la mayoría de las veces, pagamos lo que nos comemos. Y si de un restaurante nos piden hacer una reseña, primero pedimos probar la comida y si nos gusta, lo reseñamos.

Y Edson logró resumir lo aquí dicho. Limpio, moderno, referente, sé que distinguirá las fotos de Eyleen, engalanará nuestro lindo sitio web y será el santo y seña de ahora en adelante.

Como viaje, El Gastronomista está dando sus primeros pasos. Tenemos objetivos, ilusiones y conspiraciones por venir. Nos comprometemos a seguir comunicando con pasión, técnica y trabajo constante sobre uno de los lenguajes más universales, encantadores y maravillosos de la humanidad: la gastronomía.

Si te gusta nuestro trabajo, échanos una mano, comparte el contenido, prueba la comida, danos tu opinión, sugiérenos nuevos restaurantes, pauta o solo disfruta, como nosotros, El Gastronomista.