Encontramos un pequeño y acogedor restaurante indio en Galería Escazú (en la misma plaza donde está Ambitec y su batidora gigante) con sabores vibrantes, especiados, aromas excitantes y una amable atención.

Samosas en Chak de India

Las samosas son unas empanadillas deliciosas

¿Gustan de la comida india? A mediados de marzo encontramos un pequeño y acogedor restaurante indio en Galería Escazú (en la misma plaza donde está Ambitec y su batidora gigante) con sabores vibrantes, especiados, aromas excitantes y una amable atención. Este restaurante con nombre de película es Chak De India. Comimos las samosas de pollo, una crujiente pasta frita que podría comerse sola, con un relleno de pollo molido muy especiado, sin ser picante.

Por supuesto que pedimos de entrada el pan naan, con adicional de ajo. Estaba ligero, con esos parches quemaditos que nos gustan tanto, ligero y buen acompañante, con el punto correcto de ajo.

Luego, los platos fuertes fueron, cómo no, el pollo tikka masala y el arroz basmati con cordero.

Los sabores de la India son intensos, pero balanceados

El pollo tikka masala es el plato más popular

El primero es todo lo que esperaba: lleno de sabor, con esa salsa ácida por el yogur que contrasta con las especias, con un ligero dulce de la canela, pero especiado y picante ligero. Es una salsa que invade de sabor el pollo, marinado –supongo porque absorvió bien los sabores– durante horas o desde el día anterior.

Lo bueno es, entonces, que cada pollo tikka masala es único y siempre está por descubrirse algún giro, un matiz, un sabor más destacado.

Lo bueno del pollo tikka masala es que cada persona tiene su propia receta de garam masala, la mezcla de especias con las que se prepara esta receta británica a partir de los sabores de la India y que ha sido adoptada en el mundo entero como el plato bandera de la India, aunque, como mencioné, su origen sea británico. Lo bueno es, entonces, que cada pollo tikka masala es único y siempre está por descubrirse algún giro, un matiz, un sabor más destacado.

En el caso del Chak De India, los sabores profundos, con la acidez correcta, el picante ligero para que no tape los demás sabores, y una amplia paleta de sabores, acreditan este plato como uno ganador, imperdible de su amplio menú.

Arroz basmati con cordero

El plato del arroz basmati con cordero (lamb biryani), al fondo del plato, bien cocido en trozos generosos, con ese sabor marcado característico de ese animal fue una alegre sorpresa, no solo por su generosa porción, sino porque la salsa base que une el arroz con el cordero, a base de tomate, tenía un picante muy agradable, que invitaba a otro y otro y otro bocado. También, especiado, pero sin ser predominante sobre otros sabores, cada grano podía disfrutarse por separado.

Los postres indios no son muy empalagosos

Sabores aplomados en la carta de postres

Al final, probamos varios postres, entre ellos el gulap yamun, que es como un buñuelo frito de masa ligera sumergida en suave almíbar. Muy agradable y digerible. También un postre a base de zanahoria rallada, llamada gajar ka halwa, muy suave de dulce y sabor balanceado, agradable para quienes quieran un postre sin cargos de conciencia.

Por último, un kulfi, que es otro clásico. Es un helado de palito, cargado de leche condensada.

Lo cierto es que tuvimos una gran comida, no llegamos a pagar ¢30.000 por toda esta comida, eso sí, solo con un té con leche. Volveremos por más.