Patachurro. Sensación doblemente dulce.

Muy presente en las cocinas populares de América Central y el Caribe, el plátano se suele consumir en patacones y plátanos fritos, algunas veces como acompañamiento del café. Y aunque en los últimos años hemos visto un auge de establecimientos alrededor del patacón, nunca había visto un restaurante como este que se especializara en producir derivados del plátano.

El Pata es un negocio con dos establecimientos, uno en San José centro y el otro en Santa Ana, y ellos llevan el plátano al siguiente nivel: hacen un patacón tan fino y crujiente como una tortilla tostada, producen harina y luego la convierten en crepas y hacen sus versiones de pizza, tacos y hasta churros.

Toda esa maestría es el resultado de años de investigación, desarrollo, prueba y error de María Mora y David Quirós. Ella es la chef de El Pata y él quien se encarga de la producción entre otras funciones que se reparten como buen matrimonio.

Los sabores y texturas que consiguen en El Pata pueden sorprender para bien, pues los primerizos debemos reconocer que la propuesta es revolucionaria, novedosa, pero lo más importante: bien conseguida.

Lejos de quedarse en el patacón, la apuesta es por sacarle el máximo provecho a la harina, al punto exacto de madurez de cada plátano según cada preparación, de que las temperaturas a las que se cocinan los productos sean las precisas, y que el proceso siempre esté afinado para que el resultado sea siempre bueno. Como debe ser en la cocina.

El mérito está en haberse fijado en el humilde plátano y llevarlo a un nuevo estrato social: el de la especialización, el de la novedad y el de hacer que mucha gente lo disfrute de otras maneras que no sabíamos se podían conseguir.

Ese despertar es meritorio y puede provocar una revolución gastronómica en toda la región, una revolución que lleve a este producto de origen humilde a ostentar un poder en las mesas que no sospechábamos.

En este video mis impresiones en la visita que realicé a El Pata.