La privilegiada posición, con la vista del mar, los yates y el infinito como escenario central adelantó el deleite que vendría poco después: una paella de mariscos, una cazuela de mariscos de la abuela, y un ceviche de salmón en un coco.

Paella marinera de Pesca Seafoof House

Mariscos frescos es la que encontré en este paella.

A veces uno sale de pesca y el mar te da más de lo que esperabas. A veces es lo contrario. Esta vez, la pesca fue abundante.

Descubrí Pesca Seafood House en un viaje gastronómico a Quepos y Manuel Antonio. Está ubicado en la agradable Marina Pez Vela, al final del malecón quepeño, antes de llegar al viejo muelle bananero.

La privilegiada posición, con la vista del mar, los yates y el infinito como escenario central adelantó el deleite que vendría poco después: una paella de mariscos, una cazuela de mariscos de la abuela, y un ceviche de salmón en un coco.

En las entrañas del coco: ceviche de salmón.

En las entrañas del coco: ceviche de salmón.

El día: apto para empezar con un ceviche. La recomendación: un delicado ceviche de salmón, de finos trozos servido en un coco. Marinado con un buen balance de limón, el jugo del plato y el salmón agradecían la sutileza dulce que aportó el coco, un posgusto sugerente. En una palabra: sofisticado.

Delicado ceviche de salmón con notas de coco.

Delicado ceviche de salmón con las notas que le transfiere el coco.

Vendrían los platos fuertes, entre ellos una paella marinera hecha con arroz de grano largo, de sabor muy marino, justo para matizar el ambiente y la brisa que llegaba a la mesa. El pulpo de la paella en un buen punto de cocción, con buena mordida, los camarones muy frescos (lo que uno espera de un restaurante de mariscos en la playa), jugosa, gustosa.

Una cazuela de mariscos al estilo de la abuela llegó a la mesa con generosos mejillones, pulpo, calamar, camarones de buen tamaño y pescado, en una sabrosona salsa de tomate, ligera, fresca, que combinada con el arroz blanco llegaba a su punto cúspide de sabor.

La cazuela de mariscos de la abuela.

Tomate y mariscos: combinación ganadora.

El remate fue un pescado frito con patacones que culminó la faena de esa tarde: fresco, de grandes trozos que salían del espinazo al tomarlo con los dedos, jugoso, de buen tamaño, ahí tendido esperando el limón para ofrecer su sabor al comensal que quisiera pescarlo del plato.

Pescado frito que reclama siempre el limón.

Pareja infaltable: el pescado frito con el limón.

El menú de Pesca Seafood House es amplio, enfatizado en el mundo del mar, y tiene detrás gente con experiencia en restauración, como Pedro Soto, un nativo de Quepos que trascendió los fogones, se formó, surgió y logró cumplir su sueño: establecer un restaurante en su pueblo natal con todo el rigor, sabor y calidad de sus otros emprendimientos.

La buena cuchara del chef ejecutivo de Tsunami Global Group, William Tabares, la experiencia de Pedro en toda la cadena productiva y administrativa de restaurantes y el bueno producto que todos los días los marineros quepeños sacan con sus redes, augura una temporada alta permanente en este emprendimiento. ¡Ahoi, Pesca Seafood House!